El imperio hipster de la información

Primeros pasos

Después de la fundación de la primer revista gratuita que llevaría por nombre”Voice of Montreal” en 1994, la revista se especializó en cubrir movimientos contestatarios y contraculturales de vanguardia musical en Canadá.

La fundación del primer número estuvo a cargo de Shane Smith, Gavin McInnes y Suroosh Alvi, este último se encontraba en recuperación a una adicción. El cambio de nombre se da en 1996 tras la primer crisis interna.

La revista siguió explorando en música, deporte, ropa o estilo en general, los números de VICE eran monográficos dedicados en exclusiva a un tema en particular, su lenguaje y ‘voz’ editorial eran desenfadadas, irónicas y muy antisistema. Su proyección en los ámbitos más modernos de la cultura canadiense y estadounidense empezó a crecer. Se extendía el mito de ‘la revista punk’.

Vice contaba con el talento para generar polémica, además de la visión e interpretación creativa de la realidad por parte de sus fundadores, quiénes aprovechaban cualquier oportunidad para salir en la prensa ‘tradicional’. No les bastaba con los incendiarios titulares, como ‘Entrevista con un negro’ o ‘La abuela Mamadas’; algunas de las historias eran inventadas, por ejemplo, llegaron a anunciar inexistentes demandas  o bien, entrevistas imaginarias sobre inversionistas a los que en realidad no conocían. El crecimiento llega durante 1999, al mudarse a Williamsburg, en el distrito neoyorquino de Brooklyn con las tiendas de ropa.

Revista y Ropa: Combinación perfecta

En efecto, una de las principales líneas de negocio de la compañía aparte de la revista era la venta de productos de moda con su propia marca. Sin embargo, después del derrumbe publicitario del 11S, las tiendas de ropa se vendieron, hubo salidas de inversionistas y VICE replanteó su camino; regresaba al mercado editorial, ahora, con una peculiaridad, se enfocó en el desarrollo de presencia online.

La colaboración entre la MTV y VICE culminó con el nacimiento en 2007 de VBS.tv, un canal de televisión online conjunto en el que MTV ponía el dinero y VICE el contenido. Como director creativo ficharon al cineasta ‘indie’ Spike Jonze (autor de ‘Being John Malkovich’), y desde el principio la nueva rama heredó la filosofía VICE: temas controvertidos, puntos de vista irónicos y nada objetivos, equipos de rodaje mínimos (normalmente tres personas: cámara, sonido y presentador) y por lo tanto baratos, y presencia física en lugares donde los periodistas tradicionales no solían pisar.

Periodismo de inmersión

Mientras, el periodismo ‘de inmersión’ que se practicaba en las diferentes ramas de VICE seguía madurando, e iba consiguiendo exclusivas. La revista ya había cubierto temas genuinamente periodísticos en sus monográficos, como los dedicados a los nativos americanos, la vida cotidiana en Rusia o Irak, o la visión del mundo de personas con desórdenes psicológicos.

A partir de 2007 los números dejaron de ser monográficos y la atención tanto de la revista como de la página web se fue centrando cada vez más en asuntos de actualidad aparentemente muy alejados de sus raíces en la música, la ropa y los deportes de última moda, pero siempre con su particular estilo.

Series como ‘ La guía VICE de viajes’ incluyeron reportajes desde sitios como Corea del Norte, la zona de exclusión de Chernóbil o las regiones más peligrosas de Pakistán; los presentadores de VICE cubrieron temas muy variados, desde las guerras entre extremistas de derechas y de izquierdas durante las manifestaciones en Europa hasta la crisis griega o (más recientemente) la ucraniana, siempre desde el lugar de los hechos y sin muchos escrúpulos con respecto a su seguridad: el aspecto ‘Jackass’.

A mismo tiempo que se afianzaba la nueva orientación noticiosa de la cadena se ampliaban también los acuerdos de publicidad con grandes multinacionales.The Creators Project, un patrocinio de nuevos creadores, es una colaboración con Intel Red Bull School of Surf es un reality show que sigue a aprendices por cuenta de la bebida energética; Edun, una marca de ropa creada por Bono, financió una serie de documentales sobre los gorilas de Uganda en VBS.tv, y el canal de tecnología Motherboard nació como ‘branded content’ del fabricante de ordenadores Dell.

También han ido surgiendo otros canales como Fightland, dedicado a la lucha libre; Noisey, especializado en música en general, THUMP, que se dedica en particular a la música electrónica; Munchies, canal gastronómico; VICE Sports, que cubre deportes, y VICE in HBO, donde pueden verse los reportajes de esta colaboración fija que ha proporcionado aún más respetabilidad a la marca como fuente de noticias.

Y por supuesto, VICE News, que funciona como cabecera de actualidad y centro de distribución de tráfico, y donde pueden encontrarse reportajes sobre Yemen, Chile, Gaza o Ferguson,  siempre con ese especial ‘toque’ VICE. Mientras que la página de entrada de VICE.com sigue presidida por su legendaria sección Dos & Don’ts, árbitro de la moda, escrita durante años personalmente por uno de los fundadores: Gavin McInnes, ‘el padrino del mundo hipster’, que acabó dejando la empresa después de que reiteradas ‘provocaciones’ raciales y machistas en declaraciones públicas se hicieran demasiado dañinas para la imagen de la empresa.

En agosto de 2013, por ejemplo, VICE vendió un 2,5% de la empresa a la 21th Century Fox de Rupert Murdoch por 70 millones de dólares, lo que valoraba el conjunto en 1.400 millones de dólares (1.082 millones de euros). Nada mal para un grupo nacido de subvenciones a la creación de empresas. Pero el récord ha quedado pulverizado por la última inversión hasta el momento, de hace un par de semanas, que valora la empresa en 2.500 millones de dólares (más de 1.936 millones de euros) y le proporciona un fondo de 500 millones de dólares (386 millones de euros) para ampliar su proyección y su marca. Puede que su nacimiento fuera ‘puro socialismo’, que desprenda cierto hálito de elitismo privilegiado blanco y que su historia esté llena de puntos dudosos, pero está claro que en las tendencias del periodismo digital hay una buena dosis de VICE.

Fuente: eldiarioes

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